El Ad-block refleja que la publicidad digital es retro


Por Leonardo Gambino, Social Media Strategist 

El Ad-block se ha convertido en el máximo enemigo para los marketers y los publicistas. 

Un bloqueador de publicidad trabaja en primera instancia con el bloqueo de ciertos eventos como pueden ser los pop-ups o ventanas emergentes. De esta manera, todo lo que surge en la interacción con el sitio web que no está originalmente embebido en el site, sencillamente no se ve.

El-Ad-block-refleja-que-la-publicidad-digital-es-retro.pngMuchas veces cuando tenemos el Ad-block activado y por algún motivo se abre otra pestaña para realizar alguna acción específica, también se bloquea. Esto quiere decir que los bloqueadores no están enfocados en publicidad, sino en ventanas emergentes.

En 2015, el uso de bloqueadores aumentó un 41%, sólo hasta junio. La cifra, en primera instancia no es alentadora pero obliga a repensar en qué cosas se deben mejorar.

La publicidad digital no está generando contactos relevantes con los usuarios. Las marcas siguen con una visión algo anticuada de querer imponer sus avisos a la fuerza.

Esta situación no es una traducción literal de que las personas son reacias a interactuar con las marcas en Internet. En contraposición, cada vez más buscan información sobre productos, puntos de ventas, formas de pago, críticas positivas y negativas, etc. Las personas de ninguna manera buscan emanciparse de las marcas en Internet. Simplemente no quieren ver empobrecida su experiencia como de usuario. Ya que tanto hablamos de UX, es momento de aplicarlo.

El comportamiento que están tomando las personas tiene mucha lógica. Por ejemplo, uno entra a un sitio y estéticamente se le parece mucho a la sección de avisos clasificados. Si esa experiencia es negativa y puede mejorar con unos pocos clicks que lleva descargarse un bloqueador, ¿por qué no hacerlo?

Se invierte mucho en publicidad digital pero con una visión anticuada. La industria publicitaria debe dejar de lado la práctica de “poner el pie en la puerta”, es decir, de ofrecer cosas que las personas no están buscando. En cambio, debe preocuparse por generar contenido para que los usuarios pasen una buena experiencia.

Hace algunas semanas, MTV lanzó una plataforma que permite realizar videos a partir de determinados templates para luego compartirlo en redes sociales. Eso no es todo, los mejores se proyectarán también en el canal.

¿MTV se propuso invertir dinero para que sus consumidores forzadamente recuerden a la marca? Claramente no.

La estrategia fue opuesta. Su energía estuvo en crear una aplicación que sea fácil de usar y divertida. Así, no sólo logró que su público objetivo interactuara varios minutos con la marca, sino que también estimuló a que las personas compartan sus creaciones en redes sociales y por último, que crearan contenido para el canal. Es así de fácil y sorprendente.

La perspectiva debe mutar. Debemos dejar de cazar para comenzar a pescar. ¿Cómo es esto? Abandonar la práctica de atacar a las personas cuando están realizando una actividad determinada en la web para comenzar a crear contenidos en plataformas como apps, sitios webs, videos, etc. que servan de “carnada” para los usuarios.

Que vengan porque se sienten atraídos, porque verdaderamente les interesa y no porqué les mostré un banner cuando ellos se dirigieron a un sitio determinado a buscar información determinada. Cazar con publicidad es retro. 

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