Ser ponente y no morir en el intento

En la nueva era de las tecnologías se trasmiten datos de forma precisa a través de los ordenadores. Nosotros transmitimos mensajes que llegan, o no, según los mecanismos de comunicación que utilicemos. Probablemente, la mayoría de las personas hemos tenido una primera vez, o se nos han presentado ciertas ocasiones, en la que nos hemos podido cuestionar nuestra habilidad de poder hablar en público. Influenciados por el entorno y/o el estado emocional en el que nos encontremos, los nervios siempre estarán presentes. Lo importante es el cómo poder gestionarlos y tener éxito como oradores.

Nervios, ¿cómo podemos controlarlos? ¡Evitemos el autosabotaje!

Los nervios pueden estar presentes en una presentación, una ponencia o una simple reunión. Dependiendo de la situación, o nuestro estado de ánimo en ese momento, los nervios pueden traicionarnos, o no, y en mayor o menor medida.

Lo que nos permite preguntarnos: ¿Qué hace posible que unas personas estén más cómodas que otras al momento de realizar una ponencia?

 

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La clave, según mi punto de vista, radica en la estrategia que se adopta para afrontar el momento.

  • El primer aspecto a considerar es el estado mental, es decir, si crees que puedes, la probabilidad de alcanzar tu objetivo será mayor y lo realizarás. En este punto se hace énfasis en la determinación y la autoconfianza de que sí puedes hacerlo.
    Una de las prácticas que debes llevar a cabo previamente es planear y ensayar lo que se va a decir. De esta manera, de una forma espontánea, te proporcionará fluidez en las ideas, así como en los mensajes, pudiendo ser tú mismo durante toda la sesión. 
  • Una segunda táctica a ser aplicada, es usar técnicas de respiración que te permitan relajarte y estar preparado para dar el paso.
  • Otras técnicas, como la técnica japonesa, son buenas prácticas para eliminar el estrés y la ansiedad. 
  • Por último, tomar agua al inicio y en el desarrollo de la presentación, nos permitirá realizar pausas necesarias durante nuestra exposición. Esta pausa hará que se envíe un mensaje al cerebro  indicando que todo está bien y que, por tanto, no hay nada de qué preocuparse.

    También, puedes "provocar" estas pausas mostrando imágenes o vídeos que reafirmen las ideas de tu presentación, dándote a tí tiempo para calmarte y proporcionando una asimilación más clara de las ideas a los espectadores.

 

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Otros trucos que pueden servir de ayuda

Antes de realizar la ponencia, es importante comprobar que tienes todos los implementos necesarios para transmitir el mensaje correctamente: vídeos, imágenes, esquemas, resúmenes, etc. Así mismo, debemos tener en cuenta el público al que vamos a dirigir nuestro mensaje. Para ello, debemos mostrar de forma sencilla la idea principal que se quiere transmitir a los participantes, tomando en cuenta que las personas son visuales, auditivas o kinestésicas. Por ejemplo, un vídeo con imágenes y audios que transmita clara y directa la idea, nos ayudará a enviar el mensaje a todos los participantes para se involucren en el tema.

 

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Para comunicarnos y garantizar que el mensaje llega de forma clara y precisa, además de considerar el medio o escenario, puedes realizar un reconocimiento de dónde estarás y que cuentas con adecuada luz, sonido, equipos necesarios para sea agradable tu ponencia, y así sentirte cómodo al dirigirte al público.

Todo nos conduce a comprender que debemos tener un control de las emociones, lo cual implica tener el control de los nervios a favor y de forma positiva transmitir un mensaje claro a los espectadores.

Una vez tengas definida tu ponencia, es importante previsualizar el orden de la presentación y medir los tiempos por cada tarea, con el objetivo de vivirla y conocer cómo puede funcionar ante el público, así como definir bien el contenido.

Por ejemplo, puedes practicar en el espejo antes de tu presentación y visualizar cómo quieres que sea la presentación al momento de:

  • Inicio: dar la bienvenida a los espectadores mostrando un vídeo, romper el hielo con una historia personal, un chiste, emplear un chat o video chat, etc.
  • Contenido: es importante que tu presentación sea agradable visualmente y comprensible haciendo uso de imágenes, vídeos, explicar la idea principal con mapas mentales, cronogramas, flujos o gráficas.
  • Cierre:
    • Despertar el interés con dinámicas de grupos, una serie de preguntas que permita medir nivel de atención e interés del contenido.
    • Realizando preguntas a través de Facebook, Twitter o Google en la pantalla de la presentación. Lo importante es involucrar a los participantes y obtener la retroalimentación.
    • Dar las gracias a los espectadores y mencionar temas relacionados, que inviten a explorar otros contenidos.

 

El tener planificado con claridad el inicio, contenido y cierre nos ayudará a tener una comunicación asertiva, es decir, el derecho de ambas partes de poder manifestar y escuchar de forma clara, directa y en respeto las ideas del otro hasta llegar a conciliar puntos de vistas en armonía.

 


Hablar en público: Teoría vs Realidad

Teoría: poner en práctica los trucos propuestos y propias experiencias de lo que se debe y no hacer ante determinadas situaciones: transmitir el mensaje, involucrar a los participantes y obtener la retroalimentación esperada.

Realidad: la práctica hace al maestro. La experiencia nos va formando y cada uno crea o toma la estrategia de autocontrol que le permita sentirse a gusto. Mientras dominemos los contenidos, mayor seguridad tendremos al centrarnos siempre en la idea principal y combinando los recursos que consideremos necesarios para encausar adecuadamente los mensajes que deseamos transmitir. En ocasiones, por experiencia propia, una imagen habla más que mil palabras o una historia de alguna experiencia personal en la que ponemos en práctica los contenidos del mensaje, con lo cual nos permitirá crear sintonía con los espectadores al hacerlos participes de las ideas.

La PNL (Programación Neurolingüística) nos proporciona herramientas que nos ayudan a entender y controlar los nervios a la hora de hablar sin importar la situación. Hablaremos más adelante acerca de PNL, sus ventajas y cómo sacarle provecho día a día.

 

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