Redefiniendo la industria 4.0 para la pospandemia

En la base de la propuesta de la industria 4.0 está la idea de avanzar hacia una transformación digital que brinde mayor resistencia, flexibilidad y eficiencia a las operaciones. Una transformación que permita ganar productividad, mejorar la calidad, y responder más rápidamente a las demandas del mercado. Estos requerimientos de base no se modificaron con la pandemia: por el contrario, ganaron importancia. No obstante, en virtud de los desafíos plateados por COVID-19, las organizaciones manufactureras que proveen tanto productos como servicios tendrán que redefinir su viaje hacia la "empresa del futuro".

La crisis puso a las compañías frente a dos fuerzas opuestas: por un lado, la necesidad de desarrollar resiliencia y agilidad para hacer frente a la crisis y, por el otro, las limitaciones impuestas por la preservación del efectivo. A ello hay que sumar la necesidad de garantizar la seguridad del personal y responder a los cambios en las demandas del mercado.

Todo esto hace que las empresas industriales deban trabajar en una agenda a corto y largo plazo, centrándose en la toma de decisiones y la ejecución rápidas. Evidentemente, ahora lo que se necesitan son soluciones ágiles para mantener las líneas en movimiento, al tiempo que mitigan los riesgos para las cadenas de suministro, las operaciones de producción y la fuerza laboral, y en paralelo evaluar tecnologías disruptivas que requerirán inversiones y afrontar un mayor riesgo pero que aseguren una mayor productividad, calidad y anticiparnos a las nuevas demandas del mercado, consolidando el liderazgo futuro.

Flexibilidad y escalabilidad

En este contexto crece la motivación para encontrar tecnología flexible y escalable. Las organizaciones deben priorizar las soluciones económicas, orientadas al software y fáciles de implementar. Por ejemplo, el costo cada vez más bajo de los sensores, junto con los últimos desarrollos en inteligencia artificial (IA) y aprendizaje profundo, permiten automatizar la recopilación y el análisis de los datos de la línea de producción. Esto habilita a conectar la IA de forma sencilla y económica directamente en los controladores lógicos programables de las máquinas.

Un estudio de la consultora McKinsey encontró que la crisis está obligando a las empresas a repensar la dirección de sus estrategias operativas, cambiando tanto los problemas comerciales que quieren abordar como las tecnologías que utilizan para hacerlo. “La agilidad y la flexibilidad en las operaciones surgieron como las principales prioridades estratégicas por encima de aumentar la productividad y minimizar los costos. Por su parte, las tecnologías que permiten el trabajo remoto y la colaboración encabezaron la lista de casos de uso prioritarios de la Industria 4.0; en segundo y tercer lugar se ubicaron las tecnologías para ayudar a la colaboración y la visibilidad en toda la cadena de suministro de un extremo a otro, lo que refleja la necesidad de administrar redes de suministro volátiles e interrumpidas”, dice el informe.

Pocos pero rentables

La sugerencia para lo que vendrá es “elegir unos pocos casos de uso digital que se dirijan a uno o dos objetivos estratégicos principales, y perseguir un proceso rápido y ágil para refinar, implementar y escalar agresivamente estas tecnologías”. Es decir, enfocarse en las oportunidades estratégicamente más importantes, con el objetivo de lograr una escala real a un ritmo acelerado. Se puede comenzar de a poco con proyectos de alcance limitado y con un fuerte retorno de la inversión.

En tal sentido, el uso de herramientas basadas en la Nube o plataformas estandarizadas de IoT, por ejemplo, puede acelerar la implementación inicial de nuevas soluciones y respaldar su aplicación a gran escala. Por lo demás, poner a prueba soluciones de la Industria 4.0 con socios en un entorno modular y flexible ayudará a acelerar las innovaciones de procesos industriales y escalar más rápido.

La industria 4.0 no es un hito del futuro, sino que ya existen las tecnologías para avanzar en este concepto tan pronto como se quiera, de la mano de un socio tecnológico con experiencia como Softtek.