Las tecnologías disruptivas están revolucionando al sector energético

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La industria energética está atravesando un momento único en todo el mundo. Se trata de un proceso bisagra ya que, si bien hasta hace poco los recursos convencionales eran básicamente el agua, alimentos, gas y el petróleo, gracias al avance tecnológico hoy podemos recurrir a nuevas fuentes para generar energía tales como el Sol, el Hidrógeno, el viento, y muchas otras tecnologías, que hacen posible la electro movilidad y poner en práctica los sistemas de energía distribuida, en donde un consumidor netos de energía se puede convertir en lo que hoy llamamos “prosumidores”, es decir personas y empresas que aportan su energía generada a la red.

Así es como estamos ante las llamadas “energías renovables”, que se caracterizan por no utilizar combustibles fósiles sino recursos disponibles de forma ilimitada pero intermitente, es por ello y hasta que sea derribada la barrera tecnológica de la acumulación, se necesitará un respaldo térmico de back up.

El avance por parte de las corporaciones de cara al uso de las energías renovables es muy veloz debido a muchos motivos, entre ellos, que su impacto ambiental es de menor magnitud dado que además de no emplear recursos finitos, no generan contaminantes. En simultáneo, permite diversificar una matriz energética no tan dependiente de los hidrocarburos fósiles, y desarrollar las economías regionales, entre otros beneficios.

En este contexto, está claro que para la industria de los hidrocarburos convencionales este cambio radical es un gran desafío que debe ser abordado cuanto antes, y en este proceso, el gas natural se posiciona como un combustible de transición entre las energías convencionales y renovables. En síntesis, las firmas de esta industria deberían tener una visión a largo plazo para poder adaptarse con éxito a la nueva era energética que se enmarca en la Cuarta Revolución Industrial que ya estamos atravesando.

Bajo este nuevo escenario, tecnologías tales como Internet de las cosas (IoT), aprendizaje automático, automatización (RPA) e inteligencia artificial protagonizan esta nueva era en la cual la forma de producir energía da un giro de 180 grados. Y frente a este panorama cada país va optando por diferencias vías: En Argentina existe una ley para promover las energías renovables con el objetivo de que para el año 2025, el veinte por ciento de la demanda eléctrica se cubra con energías renovables, lo que implica que las obras por parte de las organizaciones públicas y privadas ya están en marcha, y muchas comenzarán los próximos meses. De hecho, en el país ya funcionan 36 proyectos sobre un total de 135 anunciados. Para eso, están en marchas muchas licitaciones abiertas y públicas supervisadas por la Subsecretaria de Energía Renovables para adjudicar a terceros la construcción de numerosos parques. 

Bolivia avanza más despacio porque no tiene una normativa al respecto, mientras que Chile es el país sudamericano más avanzado. Por ejemplo, en el Desierto de Atacama tiene un parque modelo en el mundo, a la par se encuentra Uruguay, donde casi el 99% de la energía que se produce es renovable ya sea hidroeléctrica o eólica. Incluso ese país exporta energía, mientras que en Colombia el tema se está instalando y ya hay varios proyectos que se están poniendo en marcha.

Soluciones digitales que marcan la diferencia

Al ritmo con el cual avanza el uso de las energías renovables en detrimento de las convencionales, el uso estratégico que las compañías realicen de las tecnologías digitales es clave para posicionarse en esta industria tan competitiva. Y es que existen soluciones específicas que permiten optimizar el negocio. En este sentido, en Softtek estamos ayudando a organizaciones de la región a evaluar y avanzar con las mejores para aumentar la productividad y rentabilidad.

Por caso, además de trabajar de punta a punta y con una propuesta personalizada en todas las soluciones de SAP, estamos colaborando a través de nuestra propuesta Lab as a Service para que las organizaciones energéticas innoven en distintas aristas, en especial, en lo vinculado al manejo de datos, al potencial para predecir posibles escenarios y para que puedan tomar decisiones inteligentes en tiempo real. En concreto, a través de este servicio, nuestros expertos interactúan con los profesionales de las empresas de energía para desarrollar rápidamente pruebas de concepto sobre diferentes procesos de negocio, apelando a tecnologías de última generación, y analizando aspectos clave como la escalabilidad y el retorno de la inversión, entre otras variables.  

En concreto, trabajamos con inteligencia artificial, dispositivos conectados, realidad virtual y aumentada, automatización inteligente y manejo de inmensos volúmenes de datos, entre otras tecnologías disruptivas, que se conjugan con una atención y asesoramiento personalizado, con personas que conocen muy bien la industria, para poder desarrollar soluciones únicas de principio a fin. 

Dado que el futuro de la industria energética no pasa por la cantidad de barriles extraídos o m3 de gas inyectados en el sistema, sino por la innovación tecnológica, ya que ésta permite la baja de los costos y el aprovechamiento de la información, las empresas de este sector deben considerar a las tecnologías disruptivas y a los expertos en ellas como dos aliados para poder ser competitivas en un contexto en el cual todos sabemos que el poder de los datos es tal que por eso son llamados “el petróleo del siglo XXI”.